miércoles, 1 de febrero de 2012

Secreto a voces.

En una de las zonas de México mas azotadas por la violencia es sencillo encontrar paredes que hablan lo que pocos callan.




Ciudad Victoria, Tamaulipas, México.
Diciembre del 2011.

lunes, 30 de enero de 2012

Un ejemplo de tragicomedia.

Un ejemplo fotográfico de tragicomedia:



Pemex, policías y estudiantes en el suelo.
12 de diciembre del 2011. Autopista del Sol, Ciudad de México - Acapulco.

viernes, 27 de enero de 2012

Performance número 1.

El 16 de enero un paquete de libros que al parecer contenían 18 kilogramos de cocaína fueron entregados en las oficinas generales de la Organización de las Naciones Unidas. Los libros envueltos en bolsas de correo tenían logotipos de la ONU. En México los paquetes de droga perteneciente a "la plaza" también tiene logos identificatorios del cartel que la trafica: en Jalisco, particularmente en Los Altos, se puede leer en las etiquetas CDJNG (Cartel de Jalisco Nueva Generación) y al fondo de ellas puede verse la silueta del estado jalisciense. En Guanajuato dicen CDG, y en Guadalajara los paquetes de marihuana tienen de logotipo la silueta de una hoja de esta planta. 



jueves, 26 de enero de 2012

Preguntas de un obrero que lee.

¿Quién construyó Tebas, la de las siete Puertas?
En los libros aparecen los nombres de los reyes.
¿Arrastraron los reyes los bloques de piedra?
Y Babilonia, destruida tantas veces,
¿quién la volvió siempre a construir? ¿En qué casas
de la dorada Lima vivían los constructores?
¿A dónde fueron los albañiles la noche en que fue ter-
minada la Muralla China? La gran Roma
está llena de arcos de triunfo. ¿Quién los erigió?
¿Sobre quiénes
triunfaron los Césares? ¿Es que Bizancio, la tan cantada,
sólo tenía palacios para sus habitantes? Hasta en la
legendaria Atlántida,
la noche en que el mar se la tragaba, los que se hundían,
gritaban llamando a sus esclavos.
El joven Alejandro conquistó la India.
¿Él solo?
César derrotó a los galos.
¿No llevaba siquiera cocinero?
Felipe de España lloró cuando su flota
Fue hundida. ¿No lloró nadie más?
Federico II venció en la Guerra de los Siete Años
¿Quién
venció además de él?
Cada página una victoria.
¿Quién cocinó el banquete de la victoria?
Cada diez años un gran hombre.
¿Quién pagó los gastos?
Tantas historias.
Tantas preguntas.
Por Bertolt Brecht 

domingo, 8 de enero de 2012

Todo coincide.

La cultura burguesa, por ser contrarrevolucionaria e incompatible con los intereses de los trabajadores será destruida. El pueblo desarrollará y creará su propia cultura. La técnica y la ciencia que el estado capitalista utiliza para aumentar la explotación, la opresión y muerte de las masas trabajadoras, pasará al servicio del pueblo para transformar al país, elevar la producción y el nivel de vida de la sociedad. La educación, la cultura, la técnica y la ciencia, perderán el carácter comercial en la nueva sociedad. La educación será impartida y administrada gratuitamente por el estado revolucionario a todo el pueblo a fin de acabar radicalmente con el analfabetismo, la ignorancia y el atraso cultural en que lo han mantenido el régimen capitalista; la educación será científica, es decir, se basará estrictamente en la verdad, en la materialidad del universo, del mundo y de la sociedad.
La cita anterior es el punto número 8 del Ideario del Partido de los Pobres, asociación política, armada y clandestina surgida en la sierra de Guerrero en 1973, durante la guerra fría y en los años mas acerrimos de la guerra de baja intensidad iniciada poco antes de la Matanza de Tlatelolco contra grupos disidentes. La cabeza visible de este grupo insurgente fue Lucio Cabañas Barrientos, profesor, luchador social y egresado de la Normal Rural de Ayotzinapa, escuela de la que eran estudiantes Gabriel Echeverría de Jesús y Jorge Alexis Herrera Pino, los dos jóvenes asesinados por la policía federal el pasado 12 de diciembre del 2011. Lucio Cabañas murió en combate un año después de informar acerca de su partido. Con ello los movimientos insurgentes no se detuvieron y en la década de los 90´s, después del levantamiento zapatista en Chiapas y la matanza de Aguas Blancas, surge la guerrilla marxista leninista Ejercito Popular Revolucionario (EPR).

Con la matanza de estudiantes ocurrida en Tlatelolco el 2 de octubre de 1968 y la militarización de innumerables escuelas y universidades a lo largo y ancho de México, el gobierno echeverrista cerró la mitad de las normales rurales, en las cuales se impartían e imparten materias de inspiración comunista como teoría revolucionaria, economía socialista y materialismo dialéctico. En la actualidad solo quedan 16 normales rurales y el acecho del estado a sus estudiantes y académicos es constante, así como la estrangulación de recursos destinados a estas escuelas especializadas en educar a hijos de campesinos y obreros que no pueden pagar sus estudios universitarios.

Después de que el EPR hiciera explotar ductos de Pemex en julio del 2007 para exigir el esclarecimiento de la desaparición de dos de sus integrantes, el gobierno calderonista acusó a los normalistas de Ayotzinapa de tener nexos con esta guerrilla. El año pasado los estudiantes de esta escuela exigieron un aumento al dinero destinado a esta academia (35 pesos por alumno) y el aumento de la matricula (de 150 a 170 estudiantes). Como era de esperarse, el gobierno federal hizo caso omiso de estas exigencias y los jóvenes cerraron la famosa autopista del sol que viaja del Distrito Federal a la ciudad costera de Acapulco. El temor del gobierno no se hizo esperar y se enviaron policías federales al lugar para desalojar con balas a los muchachos. En el sitio murieron dos normalistas y un trabajador de una gasolinera, en la cual se incendió una despachadora por motivos aun no descritos por las supuestas investigaciones de la Procuraduría General de la República. Cabe señalar que México es uno de los cuatro mayores productores de petroleo y en las ultimas décadas uno de los principales temas en la agenda política nacional es de si seguir privatizando la industria petroquimica o devolverle sus antiguos estándares de inspiración socialista. 


"El gobierno de México se encuentra ante la figura siniestra de un tipo de profesor saturado de las doctrinas de odio, procreadas por la fatídica trilogía de Marx-Lenin-Stalin, transmitida a aquellos por los virulentos comunistoides de las escuelas normales rurales" -Novedades; 14 de febrero de 1942-







lunes, 2 de enero de 2012

La del moño colorado, el segundo himno del EZLN.

 
Cuando algún grupo musical se presta a las solicitudes del público presente, es decir a la hora de las complacencias, siempre pido “Obsesión”, “El relicario”, “El preso número nueve”, “Dos palomas al volar” o “La del moño colorado”, cada uno con sus historias particulares del porqué son de mi absoluta preferencia. “Puras difíciles” me dicen los tríos, conjuntos u orquestas de viento. Pero de todas esas canciones la que más me llega es la del “Moño collollallo”. ¿Y cuál es la razón? Sencillo. Resulta que el 1º de enero de 1994 un enracimado regimiento de indios chiapanecos, retobones, rezongones y pacabarla de amolar, con fierros y pólvora, ah, y ademñas todos con pasamontañas, le dijo ¡ya chole!, al gobierno del orejón, tracalero y tunante, Carlos Salinas de Gortari, y ¡que le declara la guerra al Ejercito Mexicano! Estos alzados se hacían llamar el Ejército Zapatista de Liberación Nacional, pa servirle a usté y a la concurrencia. O sea el que sería el famoso EZLN. Todos nos quedamos de a “seis”. No era posible, el mero día en que muchos mexicanos pensaban que ibamos a despertarnos gringos o con los ojos azules cuando menos o participar ya desde ese momento del primer mundo (nomás acuérdensen que ese día entraría en vigor el renombrado TLC), y ¡saz! que nos despertamos en Guatemala onde las guerrillas estaban de a peso. Y bueno, arrobados, asombrados ante ese ejemplo de valentía, heroismo, decoro, prodigio y lucha, nomás recibíamos las noticias que retumbaban por todo el mundo, y claro que en Texcoco también. Los combates, sí combates contra el ejército se sucedían sangrientamente en las montañas del Sureste Mexicano. Comenzando por San Cristobal, Altamirano, Ocosingo, Las Margaritas, Oxchuc, Huixtán, Chanal, con bajas por ambos lados, bombardeos del ejército, toma de ciudades por el EZLN. Neta que se nos caía la baba. Era una mezcla de emoción, asombro, admiración la que sentíamos por nuestro arrojados indios chiapanecos. Las movilizaciones civiles no se hicieron esperar en todo el mundo. Por supuesto mi grupo político texcocano agrupado en “Insurgencia Popular” marchamos cuantas veces pudimos por las calles del DF. Y fue tanta la presión civil y el apoyo mundial que el Salinas tuvo que declarar el cese al fuego el 12 de enero de 1994. Fecha inolvidable para mí porque ese día, ese mesmo día, nació mi chilpayata: Dorotea. Nació con el signo zapatista. Qué le vamos hacer. Y bueno después llegó la primera gran cita de apoyo popular al EZLN, a Guadalupe Tepeyac, a unos 90 kilómetros de Las Margaritas, en el corazón de la Selva Lacandona. En agosto, en otra fecha memorable, el mero seis de agosto y no están astedes pa saberlo ni yo pa contarlo pero ese día es como dijera Pedro Infante el día de mi Santo (cumpleaños pues), comienza la Convención de Aguacalientes ahí en Guadalupe. Y ai voy yo con mi handicam a filmar la Convención zapatista. Y… una chingonería, mis admirados zapatistas, yo y otros compas, ahí, con ellos, platicando, filmándolos y luego, escucho, escuchamos “La del moño colorado” en marimba, y luego yo tarareándola, y luego baile, y los milicianos zapatistas bailando la del moño, y luego yo llegando en otras ocasiones a La Realidad y otra vez escucho y oigo, oigo y escucho la del Moño 100 veces repetida y claro se empieza meter hasta lo más hondo de mis entrañas y por eso cada vez que puedo trato de escucharla. Esa es la historia de mi gusto por ese segundo himno zapatista. El primero es propiamente el himno zapatista con tonada de Carabina 30 30. Y bueno comencé a filmar un documental que aún se encuentra en el limbo de la espera porque en ese entonces aún las computadoras personales no daban para editar como ahora lo hago. Y de esas fechas es esta fotografía de su servilleta, con un chingo de años menos, con el Coronel Moisés (ojo: no es el Comandante Moisés, de reciente fallecimiento), figura relevante junto con el Comandante Tacho y el Subcomandante Marcos en esos heroicos días. Y esto viene a cuento porque hoy se cumpieron 18 años de esa gesta revolucionaria y pues hay que celebrarlo, no le hace que sea con un texto como éste. ¡FELICIDADES EZLN!
Por Salvador Díaz Sánchez. En conmemoración al 18 aniversario del levantamiento zapatista.

miércoles, 23 de noviembre de 2011

Sobre la "Tesis número 1 sobre Feuerbach" de Marx.

 
Cito: [I] El defecto fundamental de todo el materialismo anterior -incluido el de Feuerbach- es que sólo concibe las cosas, la realidad, la sensoriedad, bajo la forma de objeto o de contemplación, pero no como actividad sensorial humana, no como práctica, no de un modo subjetivo. De aquí que el lado activo fuese desarrollado por el idealismo, por oposición al materialismo, pero sólo de un modo abstracto, ya que el idealismo, naturalmente, no conoce la actividad real, sensorial, como tal. Feuerbach quiere objetos sensoriales, realmente distintos de los objetos conceptuales; pero tampoco él concibe la propia actividad humana como una actividad objetiva. Por eso, en La esencia del cristianismo sólo considera la actitud teórica como la auténticamente humana, mientras que concibe y fija la práctica sólo en su forma suciamente judaica de manifestarse. Por tanto, no comprende la importancia de la actuación "revolucionaria", "práctico-crítica".
                                                                                                        -Tesis sobre Feuerbach;Karl Marx-

En esta primera crítica que abre Marx en su pequeñísimo manuscrito “Tesis sobre Feuerbach”, denuncia la propuesta contemplativa dentro de las teorías filosóficas de Feuerbach, plasmada particularmente en la obra que tiene por título “La esencia del cristianismo”. Marx denota la noción idealista de la praxis de la obra de Ludwig: al no tomar la praxis humana como lugar y momento de la comprobación de la realidad y las teorías, quita la verdadera importancia de la efectiva praxis social, es decir, esa práctica humana que repercute económica o educativamente en los individuos que integran la comunidad. En la tesis número VIII Karl escribe “La vida social es, en esencia, práctica”. Puesto que dentro de la sociedad cada integrante de esta, consume productos elaborados mediante acciones humanas y estas vienen siendo la culminación de la ciencia del hombre, son el resultado mismo y la "prueba de fuego" de las teorías, las cuales también son producto de actividades que se llevan a cabo mediante otros objetos y conocimientos nacidos de igual manera por la praxis social. Es decir, todo producto social, de naturaleza conceptual o material, surge como fruto de la praxis, y la forma de proceder de esta, siempre es modificada e influencia al organismo social. Por ello, todo actuar lleva implícito la marca de lo social. La filosofía de Feuerbach no tiene la cualidad de asegurar estas teorías como objetivas y menos aun necesarias, como sí sucede dentro de la tradición marxista.

En el marxismo, el pragmaticidad es culmen de la tesis socialista. La praxis y su efectividad son el resultado de los adelantos científicos, de las verdades científicas, es decir, la practica en la vida diaria es donde se demuestra y se interfecta la realidad con la teoría a la que el sujeto a llegado. La filosofía tanto para Marx como para Ludwig Feuerbach, es la categoría con la que se estudian estos sucesos teórico-prácticos de este tipo de cuestiones sociales y epistemológicas, como el análisis presente de la obra de Feuerbach. La propuesta de Karl en esta crítica a las tesis de Luidwig es la de la reivindicación del análisis teórico-práctico del mundo y la eventual acción humana, única muestra material de la existencia y acertabilidad de la revolución. Ahí en la praxis es donde se demuestra la objetividad de la teoría. El autor nos invita a, como ya veremos en su obra culminante posterior “El capital”, la del comunismo científico o materialismo dialéctico.